Dentro
del término municipal de Biescas,al norte de esta localidad, siguiendo la
carretera que lleva a Francia, encontramos pronto un desvío hacia la ermita de
santa Elena. Sin desviarnos, a mano derecha siguiendo una pista, continuamos
hacia un majestuoso prado donde antaño se levantaban dos ejemplos de dolmen. El
que vemos hoy es una reconstrucción (Santa Elena I) de uno de los que fueron
derruidos durante la Guerra Civil. Parecida suerte han sufrido otros dólmenes
altoaragoneses como el de Estós (valle del Ésera).